En la tarde del jueves 4 de mayo  tenía lugar el acto de inauguración de la que hace la Sección número 29 del Colegio dedicada al cumplimiento normativo, tan de actualidad tras la reforma del artículo 31 bis del Código Penal en relación a la responsabilidad penal de las personas jurídicas. 

El diputado José Manuel Pradas, encargado de presentar el acto, destacaba la brillante trayectoria de ambas presidentas: María Hernández, socia directora del departamento de compliance en Eversheds Sutherland Nicea, y Beatriz Saura, directora del área penal en “Legal y Económico”.

Intervenían también en la mesa el magistrado de la sala de lo penal del Tribunal Supremo, Antonio del Moral, y Enrique Aznar, Group Chief Values and Culture Transformation Officer en VimpelCom.

El magistrado, aunque defendió que la “capacidad de delinquir pertenece a las personas físicas”, señalando que siempre están detrás en los crímenes cometidos por las personas jurídicas que “por sí solas no pueden cometer delitos”, reconoció que el compliance tiene “muchas cosas positivas”, y auguró que en los próximos años veremos numerosas imputaciones de personas jurídicas.

Por su parte, Enrique Aznar centró su intervención en la importancia del mundo corporativo. Exponiendo casos como el de Arthur Andersen, Tyco, o Siemens, que necesitaron estrategias de compliance, infirió que el objetivo debe ser “intentar que las empresas sobrevivan”, creando una cultura ética en la que, más allá de un listado de normas que deban cumplir, “los empleados entiendan que hay ciertas actitudes que no se pueden llevar a cabo”. Analizando la importancia de las corporaciones en la sociedad de hoy en día, Aznar declaró que el compliance officer tiene que servir para crear conciencia en la compañía, asumiendo un rol “más inspirador que policial”.

Finalmente, las presidentas de la Sección realizaron una presentación conjunta, destacando “la transversalidad del compliance”, ya que necesariamente tiene efecto en todas las áreas de una empresa. Dibujaron un completo plan de trabajo para la Sección, incluyendo acuerdos a nivel nacional y proyección internacional, pero quisieron especialmente destacar su papel como “foro de reflexión y debate”, constituyendo un “think tank” que integre a todos los abogados.